Sigo reconstruyendo cada uno de los detalles de aquel momento, y no sé si es que mi subconsciente saca mi lado más inocente, no sé si era él, el tiempo que hizo que me olvidase de su cara, o un simple espejismo.
Hay miradas que matan, y otras que torturan para verte lentamente morir.

El chocolate, la música, los libros con portadas bonitas, las películas, las fotos, el mar, la lluvia, la nieve, los zapatos, los pendientes, el otoño, las fresas, los cacahuetes y su sonrisa.