<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/2535300190231058043?origin\x3dhttp://fading-juliet.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>
si quieres bailamos
»jueves, 29 de abril de 2010 @ 21:33
La adolescencia para ella era una parada en medio del camino. A veces quería abrazarse a su osito de peluche y no necesitar nada más, otras veces quería calzarse unos buenos tacones y salir a comerse el mundo. Y nunca, nunca, sabía cuál de las dos hacer.


»martes, 27 de abril de 2010 @ 22:57
No, no te tomo el pelo mamá. Es que no me interesa la población de China, ni las inecuaciones, ni la actividad celular, porque lo único que tengo en la cabeza, mamá, lo único que me duele es él, él, otra vez él y nada más que ÉL.


»lunes, 26 de abril de 2010 @ 18:31
Porque pasa a veces, que las chicas que parecen más felices, las de la sonrisa más grande, son las que más ayuda necesitan, sólo que no saben cómo decirlo.


»domingo, 25 de abril de 2010 @ 21:39
Iba caminando rápidamente por la calle y mirando hacia todos lados preocupada. ¿Se le notaría mucho? En cualquier momento alguien la miraría y lo sabría todo. Porque era imposible que algo así no dejase huella, se le debía de notar, allí en los labios, o en el fondo de los ojos. La iban a pillar, en cualquier momento.

- ¡Ey, tú!
+ ¿Yo?
- Sí, tú, estás mojada, ¿verdad?
+ ¿Perdona?
- Alguien acaba de dejarte medio enamorada, ¿a qué sí? Se te nota ahí, en el fondo de los ojos.

En cualquier momento, porque era IMPOSIBLE que no se notase.


»viernes, 23 de abril de 2010 @ 21:31
El amor llega como una bofetada inesperada, un golpe en el estómago, una tormenta furiosa que descarga sobre tu cabeza sin piedad. Extraño, se instala en tu vida sin pedir permiso, echa raíces, te amarra a él sin preguntarte y cubre tu corazón con una coraza que, a pesar de ser irrompible, termina por derretirse cuando el dolor, esa parte mala del inquilino, te acuchilla, de delante hacia atrás, desde el pecho hasta la espalda. A veces, incluso la empuñadura. Y esa coraza hecha lava te quema, levanta ampollas, te hace llorar y retorcerte de pura rabia e impotencia. ¿Lo peor? Que siempre vuelve, feroz, cruel, pero sobre todo, esperanzador. Porque una vez has amado y sufrido, resulta imposible hacerte inmune a él.


»jueves, 22 de abril de 2010 @ 23:30
Que todavía tiemblo cuando pasas delante de mí y me sonríes, marcando ese hoyuelo tan bonito.


»miércoles, 21 de abril de 2010 @ 21:30
Todo es mucho más fácil cuando no tienes nada que perder, pero eso quiere decir que ya lo has perdido todo alguna vez. ¿El mundo es de los que arriesgan o de los que arriesgan y ganan? Quizás sea simplemente de los que no necesitan arriesgar…


»martes, 20 de abril de 2010 @ 21:56
Tengo una botella de vodka escondida en el armario y mil deseos guardados en los bolsillos. Una cajetilla de tabaco en la cartera y un mar de vasos en el fondo de los zapatos. Que nací para esconder, eso lo sabían todos. Que sabía cómo hacerlo, también. Guardaba las colillas en una esquina de aquel rincón del mundo por si un día te dignabas a volver. Era extraño. De tanto guardar y esconder ni yo misma lograba encontrarme. Búscate. Encuéntrame. Haz de cada metro cuadrado una señal de cemento en la que dejes huella. Que cada sitio por el que pases, sepa que has estado allí. Cruzando alocado. Comiendo galletas en la puerta de algún bar. Comprando chicles, guardándolos en las Nike, suspirando a ver qué le dices. Vuelve, ¿vale?


»lunes, 19 de abril de 2010 @ 21:27
¿Piensas que soy una zorra?
Pregúntame si me importa.


»sábado, 17 de abril de 2010 @ 18:23
Mi pobre corazón se ha compinchado hoy con mi cerebro. Precisamente en mi contra, además. Imbéciles. No ha sido muy agradable retorcerme de dolor físico y psíquico al mismo tiempo, aunque quizás uno o ambos me los merezco. Por gilipollas.


»viernes, 16 de abril de 2010 @ 15:27
No sé qué tiene el amor que cuando se acaba no desaparece, se convierte en rencor... Solo sé de un concepto que no existe, y no es el perdón, sino el olvido.


»jueves, 15 de abril de 2010 @ 16:27
Blancanieves no se envenenó con la manzana, te lo digo en serio. Lo que le ocurrió fue que llevaba demasiado tiempo esperando a su príncipe, que ni sabía que existía, y hasta que no murió de amor no sé sintió culpable y la miró con otros ojos.


»martes, 13 de abril de 2010 @ 17:22
Que se me van las putas ganas de llorar cuando te veo, joder. ¿Es que no lo ves? Ni siquiera sé cocinar sin quemarme, y cuando escribo todas mis historias de amor terminan como tú y yo. ¡No puedo más! Vete, lárgate, ¡fuera! ¡No quiero volver a verte! Así aprenderé a cocinar y escribiré las mejores historias de amor.


»lunes, 12 de abril de 2010 @ 19:29
Me siento como… si el mar… me tragase. El mar conduce a muchos lugares, tal vez alguna corriente te lleve junto a él. Ahora tienes que recoger las piezas y bueno, “seguir con tu vida”.


GAME OVER »domingo, 11 de abril de 2010 @ 21:22
Y tienes tanto miedo a ser feliz que tiras por la borda la que podría ser la oportunidad de tu vida, la que hasta ahora estaba siendo la cuerda que te sujetaba bien fuerte. Has estado estirando y estirando, hasta que la cuerda se ha desgarrado completamente y ya no te ata, se queda colgada en mitad del vacío. Pero es sólo una cuerda.
En cambio, tú... ¿Ahora qué harás? ¿Crees que eres capaz de flotar en el aire?
No, caerás en picado y te darás contra el duro y áspero asfalto de la realidad. Ese día te dolerá tanto que te negarás a reconocer que te has equivocado. Pero poco a poco irá sanando el dolor del golpe, no te preocupes.

De lo que nunca te librarás es del sentimiento de fracaso. Porque esta vez, sí que has perdido.


»sábado, 10 de abril de 2010 @ 23:41
Hoy el día está bastante nublado, igual al cielo también le ha llegado el cotilleo, y se ha solidarizado conmigo. ¿De verdad has sido capaz de hacer el imbécil como creo? No me cuadra, pero para dejar de comerme la cabeza, prefiero pensar que estabas borracho, prefiero dejar que pasen las horas, y retrasar el momento de encararte de nuevo... o directamente no hacerlo nunca más.

»jueves, 8 de abril de 2010 @ 16:21
Gracias por haberte interesado por mí el lunes, seguramente dentro de poco formaré parte del mundo de los infinitos renglones que siempre acaban en un estúpido final.

»miércoles, 7 de abril de 2010 @ 21:21
Contemplaba el suave oleaje. La situación había dado un giro inesperado. ¿Y ahora qué?

Fija la vista en un punto pero la mirada perdida sin rumbo alguno. Inmóvil, como si de un muñeco se tratase. El frío le cortaba la piel al igual que afilados cuchillos y en sus ojos existía una duda derivada del recuerdo, que llegaba en ráfagas, le marchitaba, le atormentaba. Labios resecos, sin besos, y escondía escarcha y ceniza en su corazón.

Lluvia.

Gotas de agua que se filtraban y luchaban por tocar su cuerpo que se estremecía cada vez que su cabeza volaba hacia el pasado.

Siguiente página.

Próxima historia.

Nueva inspiración.

La lluvia torrencial le calaba hasta los huesos, le dolía.

»lunes, 5 de abril de 2010 @ 22:37
Fue una casualidad, no lo planeé, fue la tormenta perfecta; dijo una cosa, yo dije otra, y cuando me di cuenta quería pasar el resto de mi vida en mitad de aquella conversación.

»domingo, 4 de abril de 2010 @ 23:36
Por si a alguien le interesa estoy apagada/fuera de cobertura en estos momentos. Como cuando los móviles se desconectan cuando te vas a una parte perdida del mundo. Como cuando más lo necesitas y te das cuenta de que tienen una raya de batería. Como en los pueblos más recónditos del país, esos a los tus padres se empeñan en llevarte de excursión rural. O como cuando se te cae al fondo de la piscina por pura patosidad.

»viernes, 2 de abril de 2010 @ 21:16
Ahora sólo le quedaba comerse sus palabras y ser incapaz de repetir: que encima de ser puta, te fuese a poner la cama.

Tú pones la cama, pero otra se folla tus sueños.