<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/2535300190231058043?origin\x3dhttp://fading-juliet.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>
si quieres bailamos
»sábado, 26 de marzo de 2011 @ 20:14
Desperté en mitad de un silencio sobrecogedor y me senté en la cama, apoyando los pies descalzos en el suelo, tan conscientemente, tan premeditado, que podría haber molestado a cualquiera. Pero a mí me reconfortaba. Me hacía sentir viva dentro del silencio que inundaba la casa. Hasta el techo. Y yo en medio de esa corriente que me llenaba los pulmones con su nada. Ahogándome. Sin remedio.


(CO)RAZONES »miércoles, 23 de marzo de 2011 @ 18:25
No puedo pedirte que dejes de quererle; tampoco tú puedes pedirme que deje de odiarle.


»martes, 22 de marzo de 2011 @ 15:54
Para ser popular, 2 etílicos y medio; para medicina, un fácil y simple 12,1; para no dormirte, 4 cafés; para estar como un queso, 3 de sibutramina; para aprobar, 1 BB con bloc de notas; para ligar, 5 de tequila; para ser lo que quieres ser, una dosis de creer en ti mismo, porque, para el panoli que no lo sepa, ¡querer es poder! Claro, y para frenar la desnutrición, una barrita de Kinder, no te jode.
Que te van a caer dobladas, chaval. Sí, te lo estoy diciendo. Querer no es poder, y creer en ti mismo no es suficiente. ¿Que te esfuerzas? Guay. ¿Que no? También. ¿Quieres saber quién valora el esfuerzo? Te voy a decir quién: su puta madre valora el esfuerzo. Al fin y al cabo todo es cuestión de suerte. Un simple dado te complica la partida.


»domingo, 20 de marzo de 2011 @ 18:54
CÁLLATE. Que los artistas no son todos ninfómanos, que muchos arquitectos probablemente sólo saben de arquitectura y que en México hay violencia lo quieras tú o no.

¿Inculta? ¿Yo? Escúchate. Bueno, no. Hazlo cuando aprendas a hablar.


»sábado, 19 de marzo de 2011 @ 20:55
¿Tienes miedo a perderte?
No te preocupes, siempre puedes seguir a los perdidos.


»jueves, 17 de marzo de 2011 @ 20:53
Ya no sé. Ella estaba enamorada. Ésta debe ser su historia. Bueno, no, yo digo que está enamorada, pero es que no me creo que ella no crea en el amor. No es tan madura como para tener razón cuando dice "es un capricho, es siempre lo mismo". No me creo que sea tan madura como para decirme "es puro egoísmo, nadie puede definirlo como algo altruista, es mentir". Creo que ella, soy yo.


»lunes, 14 de marzo de 2011 @ 21:30
Muchas veces la mitad de nuestros actos se producen sin causa alguna o por causas ilógicas. Porque se te cruzan en la mente y dices porque sí, sin razonamiento humano alguno. Porque hoy me da a mí la gana, porque hoy quiero y tú no vas a ser el que me diga que no. A ella esa noche le apetecía. Le necesitaba. En cierto modo, pensaba que se lo merecía, después de todo. Tras mucho hombre con maletines de cuero y poco sentimiento, una siempre quiere una aventura y ella ya había elegido su presa... Juegos calientes en la barra y un par de de chupitos de tequila en el juego. Sólo quedaba apostar. Y a veces apostar demasiado te acaba saliendo muy caro. Y así fue. Que perdió todas sus fichas por un niñato que ni siquiera le igualaba la edad. Lo que hacen los caprichos. Ahora sólo le quedaba comerse sus palabras y ser incapaz de repetir, que encima de ser puta, le fuese a poner la cama.

Tú pones la cama, pero otro se folla tus sueños.


»domingo, 6 de marzo de 2011 @ 18:09
En los tiempos que corren, la gente sabe el precio de todo, pero no conoce el valor de nada.


»jueves, 3 de marzo de 2011 @ 22:54
¿Sabes qué pienso? Que igual necesito que me den un empujón y un poco de aliento. O igual no. Que igual no son suficientes tantas casualidades. O igual no quiero lo suficiente. No, mentira. (Te) Quiero demasiado. Hasta olvidarme de mí sin ti. Hasta no pensar en la realidad.