En general me parece una soberana estupidez el concepto de "intentar". Es algo como estar predispuesto a asumir el fracaso del siglo como una posibilidad viable. Intento, intentas, intenta, intentamos, intentáis, intentan. ¿Y? Probablemente todo deriva en un fracaso ya por este simple hecho. Las cosas han de hacerse con todas las ganas, intenciones y entusiasmo. Está el que se autocompadece... "Al menos lo he intentado, que es lo que cuenta". Vaya una frase para gilipollas y fracasados. Que la decimos. Sí. ¡Vaya que si la decimos! Las decimos. Sí. Mierda. ¿Y ahora qué? Querida, te has quedado sin ningún recurso. Esto ya ha pasado a ser una espiral interminable. Mostremos al mundo los maravillosos defectos de la mente humana, las gracias y desgracias de un cerebro feliz...






El chocolate, la música, los libros con portadas bonitas, las películas, las fotos, el mar, la lluvia, la nieve, los zapatos, los pendientes, el otoño, las fresas, los cacahuetes y su sonrisa.