Eres un egoísta y un inconsciente. ¡¿No te das cuenta?! Había desistido de ir al mismo sitio que tú los sábados por la tarde, ya no me reía alto cuando pasabas a mi lado para llamar tu atención, había dejado de engañarme a mí misma porque ya no me hacía falta. Ya no me hacías falta. Me había dado cuenta, de una maldita vez, de que nunca sabrías de mi existencia.
Pero hoy me has sonreído y acabas de estropearlo TODO.
