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si quieres bailamos
»lunes, 28 de febrero de 2011 @ 19:25
Cinco meses después, con dos dedos de frente, un par de líos más y algún sobresalto de menos. Su teléfono en el móvil, marcado instintivamente con la vaga intención de querer llamar a una amiga. Y no, no. No puedo volver. "Ya lo habías superado, no, no hagas lo que estás pensando, no destruyas el muro que tanto te costó levantar", sin parar en mi cabeza, al ritmo que miraba todo lo que había construido con ladrillitos y orgullo. Soltar todos los recuerdos y salir corriendo tras ellos. Perder la cabeza. O quitarte una locura de la cabeza a sorbitos. Beber café. Alcohol en dosis casi letales. Trabajo. Estudios. Fiestas. De modo que madurar era esto, tener un velocímetro que marca de cero a doscientos diez, pero no ir nunca a más de sesenta.


»domingo, 27 de febrero de 2011 @ 12:23
La suerte es como el Tour de Francia, lo esperas todo el año y luego pasa rápido.

Las oportunidades hay que atraparlas deprisa, sin dudar.


»sábado, 26 de febrero de 2011 @ 10:26
Bienvenida a la era de la pérdida de la inocencia. Nadie desayuna con diamantes y nadie vive romances inolvidables.


CASSIE »miércoles, 23 de febrero de 2011 @ 17:52
- ¿Alguna vez has estado enamorada?
+ No.
- ¿Quieres que te lo describa? ¿Recuerdas
cuando traté de suicidarme? Así es el amor.


»martes, 22 de febrero de 2011 @ 21:44
Probablemente tenía razón. Y por mucho que lo negase no se lo quitaba de la cabeza. A lo mejor es que todo se basaba en mentiras. Y ella se había hecho dueña y protagonista de la suya propia. Historias sin fin creadas tras sueños de media noche, películas de ciencia ficción y series baratas. De crearse algo que posiblemente ni ella misma se creía. Sin pertenecer a nada en concreto, pertenecía a todos a la vez.


»domingo, 20 de febrero de 2011 @ 19:55
Superperfect. La mitad de mi vida la he vivido por ella, para ella, para ver su sonrisa todas las benditas mañanas, para verla despedirse desde la esquina todas los malditos mediodías. Su tristeza era un castigo para mí, y curaba la mía con sólo estar presente. No sabes cómo duele, pequeña.


» @ 16:16
La verdad me pegó una bofetada en la cara; "Dios castiga si no cumples tus promesas", dicen.
Sigo reconstruyendo cada uno de los detalles de aquel momento, y no sé si es que mi subconsciente saca mi lado más inocente, no sé si era él, el tiempo que hizo que me olvidase de su cara, o un simple espejismo.

Hay miradas que matan, y otras que torturan para verte lentamente morir.


»sábado, 19 de febrero de 2011 @ 11:11
Que cierren para siempre la calle del olvido. Que te metan en ella para nunca verte. Que no te vaya bonito, que te vaya de muerte, y que, por fin, el tiempo borre las heridas y tus fantasmas nunca más vuelvan a verme.

Que se pudran tus deseos, que no se cumpla lo que sueñas, que nunca tengas primavera, que se te apaguen los besos y que como a mí te duela. Que te lleven los demonios, fuera de mi cabeza.


»viernes, 18 de febrero de 2011 @ 11:13
¿MORIR O MORIR EN EL INTENTO?


FREE FALLING »lunes, 14 de febrero de 2011 @ 16:53
Despierta, deja de soñar, baja de tu nube. Todo esto no es más que una mera invención. Una conspiracion capitalista creada por los medios de comunicación para vendernos un medio que no existe ni de coña. Sí, te lo estoy diciendo, el amor verdadero no existe. Te lo digo en serio, ¿o acaso alguna vez lo has visto fuera de libros, canciones, películas o telenovelas? ¿Cuántos pueden decir "hasta que la muerte nos separe"? Y aquí andamos, deprimiéndonos por algo inexistente que no llegamos a alcanzar o porque nos hemos conformado con menos.


»domingo, 13 de febrero de 2011 @ 22:22
En una escala de aquí a Marte no cabe ni una milésima parte de todo lo que te odio ni de todo el asco que me das, ni siquiera del tiempo que voy a tardar en olvidarte de una vez por todas o en dejar de ver tus ojos cuando cierro los míos. Tampoco de lo buena actriz que soy ni de todo lo que finjo cuando tu mirada se cruza con la mía. Ni de lo que te quiero y te querré, ni de lo gilipollas que soy, que eres y que he sido.


»sábado, 12 de febrero de 2011 @ 15:06
Sentada en el portal más cutre del casco antiguo, con la nariz a lo Rudolf, los labios rajados por el frío y el viento cortándote la cara, sintiéndote insignificante. Pero de pronto llega él, el tío equivocado. Te llama como no te tiene que llamar. Te mira como no te tiene que mirar. Te dice dos palabras, las que no tendría que decirte. Y entonces te sientes menos insignificante, pero te das cuenta de dos cosas: que nuestra historia no fue la más bonita y que soñar es de críos.


»viernes, 11 de febrero de 2011 @ 11:13
Tú quieres una vida para ser vivida y yo soy una vida que quiere ser vivida, pequeña. No entiendes nada, no te preocupes, yo seré tu maestra. Una maestra muy dura, primero te pondré el examen y luego te explicaré los porqués. Te haré mucho daño, pero solo así conseguirás entenderlo todo. Terminarás encontrando el sentido a todo esto, pequeña. Te lo prometo.


»martes, 8 de febrero de 2011 @ 22:28
La vida no es más que un interminable ensayo de una obra que jamás se estrenará.


»lunes, 7 de febrero de 2011 @ 21:06
Voy a devolverte cada beso que no nos hemos dado. Y también cada sonrisa que me regalaste, aunque al final tuviese que pagar tanto por ellas. Te devuelvo lo que casi pudo ser pero nunca fue. Todas esas historias tuyas, sin pies ni cabeza, las promesas cumplidas a medias, y también las que olvidaste pasados dos segundos de haberlas hecho. Tus queridas dudas, ésas a las que te aferras como si fuesen un salvavidas cuando se descubre tu cara de inmaduro de mierda. Te devuelvo todos los escalofríos que me daban al rozar tu piel con la mía, tus inútiles palabras, tus te quieros no dichos. Y los dichos que no sentías. Te devuelvo tu aire de soy insuperable, y hasta los segundos más insignificantes que pasé contigo. Las mentiras de las que nunca te avergonzaste, y las verdades que nunca volverán a ser verdad. Porque no quiero nada tuyo. Ya no.


»domingo, 6 de febrero de 2011 @ 21:18
¿Nunca has querido renunciar?
Abandonar, no volver a intentarlo.
Hacer una bola de papel con todo ello, aplastarla y lanzarla por la ventana para que se estrelle contra el suelo, que la pisen un montón de coches con las ruedas sucias, bicicletas y niños corriendo y que no quede rastro de ella. Nada de nada.
Ver como desaparece de tu vida de una maldita vez.

¿Quizás en el fondo valga la pena esperar? Anda venga, chúpame un pie.


»sábado, 5 de febrero de 2011 @ 13:07
Eres un egoísta y un inconsciente. ¡¿No te das cuenta?! Había desistido de ir al mismo sitio que tú los sábados por la tarde, ya no me reía alto cuando pasabas a mi lado para llamar tu atención, había dejado de engañarme a mí misma porque ya no me hacía falta. Ya no me hacías falta. Me había dado cuenta, de una maldita vez, de que nunca sabrías de mi existencia.

Pero hoy me has sonreído y acabas de estropearlo TODO.


»miércoles, 2 de febrero de 2011 @ 18:11
- A ver, ¿cómo quiere que se lo cuente? No lo iba a entender, no lo entiendo ni yo. Él se puso a hacer café, y yo empecé a cotillear en sus cosas. Y de repente, sentí esa estupidez que por lo visto le da a mucha gente.
+ ¿Qué sentiste?
- Que la quería, ¡dios! Me da vergüenza hasta decirlo.


»martes, 1 de febrero de 2011 @ 15:42
Que se me atascan la voz y las putas pestañas cada vez que te veo. Que no soy capaz de ver una jodida película sin imaginar mi boca mordiendo tu lunar, ni siquiera me concentro para tocar una canción pensando en el maldito brillo de tu pelo y no puedo caminar por los pasillos sin pensar que detrás de cualquier esquina pueden estar tus eternos color chocolate.