+ ¿Y si no lo abandonas?
- Lo haré, nada es tan bueno como para que merezca la pena morir por él, excepto una idea y hablo de una muerte propia, no de provocar muertes por ideas.
+ ¿No morirías por nadie?
- El mensajero es el mensaje. Moriría por alguien que tenga una idea, y el tabaco no es una idea.

El chocolate, la música, los libros con portadas bonitas, las películas, las fotos, el mar, la lluvia, la nieve, los zapatos, los pendientes, el otoño, las fresas, los cacahuetes y su sonrisa.