Revolución de hormonas. Qué confusión. ¿Acaso no aprendemos nada? Creía que esa vieja herida siempre enseñaba algo. Que te recordaba qué has superado y por qué has pasado. Que te enseñaba lecciones de qué evitar en el futuro.
¿Todo se acaba olvidando? Mentira. Será que hay tanto y tanto de lo que acordarse... o será que hay lecciones que tenemos que aprenderlas una, y otra, y otra vez.
