En cambio, tú... ¿Ahora qué harás? ¿Crees que eres capaz de flotar en el aire?
No, caerás en picado y te darás contra el duro y áspero asfalto de la realidad. Ese día te dolerá tanto que te negarás a reconocer que te has equivocado. Pero poco a poco irá sanando el dolor del golpe, no te preocupes.
De lo que nunca te librarás es del sentimiento de fracaso. Porque esta vez, sí que has perdido.

El chocolate, la música, los libros con portadas bonitas, las películas, las fotos, el mar, la lluvia, la nieve, los zapatos, los pendientes, el otoño, las fresas, los cacahuetes y su sonrisa.