Acaba y vuelve a empezar. A Vetusta Morla, la marea le dejó la miel en los labios y las piernas enterradas; a mí con una capa de rocas de cincuenta kilos encima. ¿A quién quiero engañar? Enciende la luz, que seguiré a oscuras.
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»domingo, 21 de febrero de 2010 @ 23:02
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El chocolate, la música, los libros con portadas bonitas, las películas, las fotos, el mar, la lluvia, la nieve, los zapatos, los pendientes, el otoño, las fresas, los cacahuetes y su sonrisa.